Suelo radiante

Un suelo radiante consiste en una red de tuberías embebidas en la capa de mortero del suelo de la vivienda.

En modo calefacción una corriente de agua caliente circula por las tuberías. La capa de mortero de cemento absorbe la energía térmica disipada por las tuberías y la cede al pavimento que, a su vez, emite esta energía a la vivienda mediante radiación y en menor grado por convección natural.

En modo refrigeración funcionamos a la inversa, se hace circular una corriente de agua fría por las tuberías, y entones el agua que circula por ellas va absorbiendo la energía que se encuentra en el suelo de la vivienda, y a su vez este suelo absorberá el calor que haya en la vivienda.

Un suelo radiante se puede aplicar prácticamente a cualquier proyecto térmico en vivienda privada o pública, escuelas, pabellones deportivos, iglesias, almacenes, piscinas...., será tanto más interesante en comparación con los sistemas tradicionales de radiadores, fancoils... cuanto más alta sea la altura del local a calefactar.

Sus principales características son las siguientes:(1)

 Estratificacion y suelo radianteEstratificacion y suelo radiante

 

Distribución de temperaturas en diferentes sistemas de calefacción.

 

 La temperatura de trabajo del agua estará entre los 30 ºC y los 40 ºC, no superando nunca los 45 ºC. Esto permite utilizar generadores de calor a baja temperatura como bombas de calor, paneles solares, calderas con tecnología de baja temperatura, así­ como generadores que trabajen a alta temperatura como calderas de gasóleo, gas, biomasa automática, leña...

 

 Un local calefactado por este sistema tiene una temperatura muy uniforme. No se dan zonas frías y zonas calientes como ocurren viviendas calefactadas por aire o radiadores. Se evitan también las bolsas de aire caliente que se dan en los techos.

 

 La ausencia en paredes y techos de emisores de calor permiten más posibilidades en las propuestas de decoración de la vivienda.

 

 La velocidad de circulación del aire no supera los 0,05 m/s con lo que Suelo radiante OxSuelo radiante Oxno hay movimientos de polvo ni ennegrecimiento de paredes y cortinas. Además por este motivo se evita la sensación desagradable de corrientes fluctuantes de aire. Los radiadores que se colocan en las paredes solo radian entre un 10% y un 30% de su potencia calorífica, el resto de la emisión la realizan por convección. En una superficie radiante la radiación representa más del 60% de su potencia calorífica.

 

 Desde el punto de vista de la salud disminuye la probabilidad de contraer afecciones respiratorias, al no existir prácticamente corrientes de aire y no influir de manera importante en la humedad relativa, ya que se trabaja con una temperatura seca del aire ambiente de al menos dos grados por debajo que con otras calefacciones.

 En locales con techos altos como iglesias, auditorios, teatros, cines... el ahorro energético es sustancial, ya que, como hemos dicho, se trabaja con temperatura de aire del ambiente inferior al menos en 2 ºC a los sistemas que utilizan exclusivamente aire como vehículo portador de calor. Hay que tener en cuenta que en estos edificios el volumen de aire a tratar es muy elevado y por circulación natural se acumula en las zonas altas de la edificación.

 

Causas del ahorro energético de una calefacción por suelo radiante

 

 Menor temperatura del agua de distribución: La temperatura en las tuberías generales es como mínimo 25 ºC inferior a la de otros sistemas, por lo que cuando estas pasan por dependencias o zonas que no necesitan calor disminuimos considerablemente las pérdidas.
 Menor temperatura del techo, menor estratificación: Con un suelo radiante la temperatura del techo será de 6 ºC a 10 ºC inferior a sistemas de radiadores o calefacción por aire.
 Menor temperatura del aire ambiente: Con una calefacción por suelo radiante podremos tener el aire de la habitación 2 ºC menos caliente que el de un sistema de radiadores para tener la misma sensación de bienestar.
 Aprovechamiento de las aportaciones gratuitas de calor: El suelo radiante es capaz de absorber las aportaciones de calor de la radiación solar, de aparatos que emiten calor, de las lámparas alógenas, o de un aumento brusco del número de personas. Debemos tener en cuenta que un suelo radiante disminuirá a la mitad su potencia de trabajo si la estancia aumenta 2 ºC su temperatura, en cambio en un sistema de radiadores esta potencia se reducirá únicamente en un 4%.

(1) Mariano Ortega Rodrí­guez y otros, Calefacción y refrescamiento por superficies radiantes (Ed Paraninfo, 2.001)